FINAL DE TRIMESTRE

Final de trimestre – La Nueva España – Diario Independiente de Asturias

El calendario escolar se ajusta a las celebraciones religiosas católicas en un Estado Laico

Por fin en la enseñanza llegamos al final de un trimestre inagotable. ¿Qué digo trimestre? Cuatrimestre.

Cualquiera que hoy logre captar el clima que se vive en los centros escolares observará  que tanto los alumnos como los profesores están agotados y que en estos últimos días el rendimiento es prácticamente nulo.

calendario_escolar_2013-2014La distribución y organización del tiempo de trabajo no es una cuestión  menor sino todo lo contrario. De sobra lo saben los ingenieros de las empresas. Una distribución adecuada o no del tiempo puede ocasionar pérdidas o beneficios.

 Pues bien, en la enseñanza nadie se lo cuestiona. Se funciona así porque sí. Por una enorme inercia. El argumento supremo, Siempre ha sido así y punto.

 Aquí nadie se pregunta:

  • ¿Por qué en España el segundo trimestre escolar es tan desigual de un curso a otro?
  • ¿Por qué en un curso como este, el segundo trimestre se convierte en cuatrimestre cuya duración hace que su final sea agotador y hace que el tercer trimestre se reduzca prácticamente a dos mese, y si es para los alumnos de 2º de bachillerato a un mes escaso?
  • ¿Por qué en otros cursos, sin embargo, el segundo trimestre dura más o menos dos meses y el tercero se alarga a cuatro?
  • ¿Por qué nadie se cuestiona sobre cómo afecta al rendimiento escolar este desorden en la distribución de tiempo?

 

Cuando preguntamos ¿por qué? Surge inmediatamente la respuesta. El calendario escolar se ajusta a las fiestas religiosas católicas. Especialmente la llamada semana santa que, por regirse por el calendario lunar, varía de un curso a otro causando  el desorden en la distribución escolar y el daño correspondiente. ¿Y qué me dicen de ese “puente” absurdo del 8 de Diciembre,  apunto de la primera evaluación, todo porque la conferencia episcopal se negó a negociar en su día la fiesta de lo que llaman la “purísima concepción”?

 ¿No es hora ya de que en un Estado, que tiene una Constitución que dicen quienes la han visto en alguna parte escondida que hay un artículo en el que se afirma que ninguna confesión tendrá carácter estatal, de una vez por todas los tiempos escolares se distribuyan con criterios lógicos, racionales y equilibrados  que busquen el mejor rendimiento para todos los implicados y que dejemos, o nos dejen en paz, las creencias religiosas?

 No es un tema meno. ¿Acaso no estamos, o están,  tan preocupados por el informe PISA? ¿Quién puede negar la incidencia de la organización del tiempo escolar en los rendimientos? ¿O sólo nos interesa el rendimiento para justificar la ley Wert?

El calendario escolar es competencia de las Comunidades Autónomas. Lo negocian anualmente con los representantes de la comunidad escolar. Hasta ahora ningún Gobierno autonómico, ni los representantes de las comunidades educativas han abordado la cuestión. Ni siquiera se lo plantean. Y esa es la cuestión. Todos son absolutamente conservadores, sobre todo si supone un litigio con la iglesia católica. Sería bueno que, al menos, quienes lo sufren empezaran a ser conscientes de las causas.

José Luis Iglesias.  Presidente de Asturias Laica

La Nueva España, 15 de abril de 2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: