Laicismo y anticlericalismo

junio 18, 2017
La mejor manera de luchar contra el excesivo poder de la iglesia es con la razón, llevando el debate a lo público, argumentando las posiciones y exigiendo al Estado que gestione lo público y no se deje influenciar por un estamento que debe estar centrado en lo personal y lo privado, cumpliendo las mismas obligaciones que el resto de los ciudadanos

 

Por Manuel Carmona Curtido, Barrios Bajos blog

Laicismo y anticlericalismo son dos términos que se utilizan alegremente y que se suelen confundir en su significado.

El primero según la Real Academia de la Lengua es referido a la doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto a cualquier organización o confesión religiosa.

El segundo, siguiendo la misma fuente, es la doctrina o procedimiento contra el clericalismo. Animosidad contra todo lo que se relaciona con el clero.

Si buscamos el término “clericalismo” en el mismo diccionario, podremos observar que en su primera acepción su significado es la influencia excesiva del clero en los asuntos políticos.

Una vez analizados sus significados, podemos observar que existe una sutil, pero importante diferencia entre uno y otro. Mientras “Laicismo” tiene un significado positivo, que es la independencia de la persona y el Estado de la influencia religiosa, el otro, “Anticlericalismo”, tiene un significado negativo, y es el posicionamiento en contra de la excesiva influencia política del clero.

Hay que diferenciar dos aspectos de este tema en cuestión. Mientras el Estado, la política, pertenece a lo público, la religión pertenece al ámbito de lo privado, el primero es terrenal y el segundo “espiritual”.

En el ámbito privado cada uno es libre, de ayunar durante el mes de ramadán, o de no comer carne los viernes durante la cuaresma, peregrinar al Rocío o a la Meca, circuncidarse o mantenerse célibe. Lee el resto de esta entrada »

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