Héctor Grad: Ser judío y ser sionista son conceptos diferentes

marzo 16, 2017
“Israel se erige en el Estado de todos los judíos y nos hace rehenes de su política” Entrevista a Héctor Grad,  Profesor de Antropología y miembro de la Red Judía Antisionista

Héctor Grad en Gijón donde hablaría de “Judaísmo, sionismo y antisionismo”. Foto Ángel González, LNE

Con motivo de su estancia en Gijón para intervenir en una charla sobre Judaísmo, sionismo y antisemitismo, el profesor Héctor Grad fue entrevistado por Pablo Tuñón para La Nueva España:

“El país israelí utiliza el deporte y la cultura para promover un lavado de cara y confundir a la gente, por eso esas actividades son objeto de protestas”

Ser judío es una cosa y querer un estado hebreo en tierras palestinas, otra. Es decir, un judío puede no ser sionista. Es lo que ayer explicó en Gijón Héctor Grad, profesor de Antropología Social de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro de la Red Judía Antisionista. La plataforma “Tarjeta Roja a Israel” organizó la ponencia de Grad como parte de los actos programados de cara a la manifestación contra el estado hebreo que tendrá lugar el día que jugará España contra Israel en El Molinón (24 de marzo).

Usted es judío y antisionista. A muchos les sonará raro. 

-Son conceptos diferentes, ser judío y ser sionista. Es una confusión muy habitual, en parte por desconocimiento de la gente, y en parte por la propaganda interesada del movimiento sionista del estado de Israel, que se erige como portavoz del conjunto del judaísmo cuando en realidad, a lo largo de la historia, excepto desde la guerra de los Seis Días hasta hoy, han sido minoritarios.

 ¿Entonces ahora hay mayoría sionista dentro de la comunidad judía mundial? 

-Ha ido cambiando. El sionismo, durante sus primeros cincuenta años, fue minoritario, una cosa de cuatro locos mientras que la mayoría de sus vecinos judíos del centro de Europa o Europa oriental preferían emigrar a América del Norte o del Sur o Francia, que es como se formaron las grandes comunidades judías que existen fuera de Israel. Han sido minoritarios incluso después del establecimiento de Israel, en 1948, y hasta la guerra de los Seis Días, cuando el fervor nacionalista les hizo pasar a ser hegemónicos. Pero es una hegemonía que hoy están perdiendo, porque hay algo que preocupa a Israel y que hace que monten un ministerio orientado solamente a perseguir a los críticos en Israel y algunos chiringuitos en alguna parte del mundo donde pagan a gente para que represente sus intereses y generen un lobby afín. A lo largo de la historia los más grandes humanistas ilustrados del judaísmo, Freud, Einstein, Erich Fromm, Hannah Arendt, Martin Buber…, estaban en contra de un proyecto que va en contra del sentido de la historia moderna.

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