Constituida la Plataforma en Defensa del Patrimonio de Sevilla

febrero 2, 2018

El pasado día 22 de enero tuvo lugar una reunión, en el Salón de Actos de la Casa de las Sirenas de la Alameda, de cara a constituir una Plataforma para la recuperación del Patrimonio inmatriculado por la iglesia católica a su nombre en Sevilla. Hoy InfoLibre se hace eco del nacimiento de esta nueva Plataforma que, entre otros objetivos, reivindica la titularidad pública de la Catedral y la Giralda, registradas por el Arzobispado en 2010…

Procesión de la Espada de San Fernando, que porta el Alcalde, en la catedral de Sevilla, festividad de San Clemente. Foto, en la web Cabildo Alfonso X, el Sabio.

El movimiento laico abre en Sevilla a contracorriente la batalla contra las inmatriculaciones

Ángel Munárriz, 2 de febrero de 2018. InfoLibre

Hubo gritos coreados de “Nuestras tradiciones no se tocan” y “Dios con nosotros”. El ambiente estaba cargado de dramatismo. Numerosos asistentes a la manifestación, sobre todo mujeres, ponían sus crucifijos apuntando al edificio del ayuntamiento, a cuyas puertas se concentraron miles de personas. Era una estampa impresionante. La protesta masiva celebrada en febrero de 2016 contra una propuesta de “callejero laicista” –protesta de la que fue beneficiario político el entonces opositor local Juan Ignacio Zoido (PP)– ofreció pistas elocuentes sobre la reacción de importantes sectores de población en Sevilla cuando se tocan las cosas de la religión. Hay mucha gente que reacciona mal. Mal y combativamente. Está claro que Sevilla no es una ciudad fácil para los movimientos laicos, si es que en España alguna lo es.

 En Sevilla la religiosidad se cuela en ámbitos recónditos de la sociedad por la vía de su dimensión folclórica y popular. La Semana Santa es la fiesta local por antonomasia. En breve todos los medios locales empezarán a dedicar a sus preparativos más espacio que a cualquier sección. El ABC es el periódico más leído y el más influyente. La presencia del alcalde u otras autoridades en actos religiosos es frecuente. Queipo de Llano continúa enterrado con honores en la Basílica de la Macarena sin que hasta la fecha haya habido excesiva contestación popular. Son cosas de las hermandades, ahí no entra nadie. En la capital andaluza, aunque ciudad plural, contradictoria y sorprendente, hay que tener cuidado al apuntar el dedo hacia la Iglesia para no quedarse en posiciones marginales. Y más aún si se tocan las tradiciones. Begoña Gutiérrez y numerosos compañeros suyos de Podemos se pasaron semanas dando explicaciones tras el titular de una entrevista a El Mundo en 2015: “Si gobernamos y se plantea quitar la Semana Santa, los ciudadanos decidirán“. Les cayó el sambenito de “partido que quiere quitar la Semana Santa” y todavía no se lo han quitado del todo.

Por todo esto, y también por la falta de un movimiento laicista potente en la ciudad, se ha demorado la creación de un espacio de crítica y denuncia de una de las prácticas de la Iglesia católica más cuestionadas: las inmatriculaciones. Es decir, la masiva y subrepticia apropiación de bienes públicos por parte de las autoridades eclesiásticas aprovechando un vericueto legal. En ciudades como Córdoba el problema de las inmatriculaciones forma parte de la agenda política local, con el banderín de enganche de la Mezquita-Catedral. En Sevilla el tema es mucho menos conocido, a pesar de que la Catedral y la Giralda fueron inmatriculadas a nombre de la Iglesia en 2010, con el único coste de la tasa de inscripción: 30 euros. El Arzobispado no ha querido dar su versión sobre aquellos hechos para esta información. 

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