Los partidos políticos y el proceso hacia un Estado laico, por Francisco Delgado

septiembre 13, 2017

Percepción sobre las actuales agendas políticas en materia de laicidad
El poder de las religiones y complicidades políticas
INFORME  SEPTIEMBRE 2017

Francisco Delgado
Presidente de Europa Laica

 

Observatorio del Laicismo, 13 de septiembre de 2017

Aclaración previa

Dada la compleja situación que durante estos días de septiembre de 2017 se está dando, tanto a nivel político, como social, fundamentalmente por la complejísima “cuestión catalana”, pero también como consecuencia de  graves temas, como la corrupción política y la retahíla de asuntos  muy importantes que están por resolver y a las que hay que dar solución inmediata, además de la existencia de un enorme frentismo político, alejado de todo consenso,  no parecería que era el momento más adecuado para dar a conocer  este informe, es decir, hacer una reflexión, sobre la postura de los partidos políticos del ámbito parlamentario estatal, ante una cuestión que lleva esperando casi 40 años, como es lanecesaria construcción del Estado laico.

Pero después de analizarlo escrupulosamente, he llegado a la conclusión de que siempre es un buen momento para hablar de laicismo y laicidad, es decir de democracia, de derechos, en especial del derecho a la libertad de pensamiento y de conciencia.

En este informe trato de emitir opinión, hacer reflexiones, ofrecer datos y, sobre todo, manifestar mis propias conclusiones y percepciones, basándome en hechos constatados.

Índice

1–Reseña del marco histórico a tener en cuenta (hechos más significativos)  Secularización sociedad. Recuadro con datos sobre el grado de religiosidad sociedad española.  Pág.3

2– Laicismo, frente al potente poder de las religiones, en la actualidad .  (Con una muy breve referencia a la situación internacional).  Pág. 4

3.- Cuestiones más urgentes que se deberían tramitar en un Estado laico.   Pág. 9

4– El estado de la cuestión, la agenda política, a septiembre de 2017.  Pág. 10

5.- Conclusiones.  Pág. 18

Informe completo  en PDF : Los partidos políticos y el proceso hacia un estado laico

 


Recogemos aquí una selección de tres apartados del citado informe:

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Musitencia

junio 2, 2017
La pequeña historia de un intrépido artículo y unos sonidos que dividían un país.

Ilustración Juan Martínez

Fuente (texto e imágenes) Nueva Cultura, Alberto Belda

Érase una vez un artículo constitucional muy juguetón con la verdad, que hacía que cambiara todo para que todo siguiera igual.

Al principio y desde que nació, parecía que nos garantizaba la absoluta separación del Estado y la Iglesia Católica, tras 40 años de matrimonio fecundo en adoctrinamiento a su pueblo. Se vestía entre derechos fundamentales y crecía junto a libertades públicas en la primera calle, que en verdad, eran un poco privadas,  aunque les gustaba mucho el maquillaje. Él vivía en la puerta número dieciséis con dos más, que nos daban la libertad de poder creer en lo que quisiéramos,  poder no decirlo a nadie y que nadie nos pudiera obligar a decirlo, mientras mantuviéramos el “orden público”, claro. Aunque fuera el más pequeño de la casa, sería el que más daría para hablar, llegó el tercero para mantenerlo todo.

Al igual que cualquier oportunista, era muy parlanchín, sabía darle a la gente lo que quería o le hacían querer, eso es indiferente, la cuestión es que los de siempre acabaran ganando, como siempre. Te parabas a pensar que iba a pasar, pero nunca lo sabías, te decía que ninguna confesión tendría carácter estatal, pero luego sin pensarlo  te colaba que los poderes públicos, (otros con infinitos centímetros de coloretes en sus pómulos; que en verdad estaban a servicio de los poderes económicos, bueno no sé si estaban al servicio o eran los mismos, da igual) tendrían en cuenta las creencias religiosas de la sociedad y mantendrían relaciones de cooperación con la Iglesia católica y demás confesiones, no se sabe cuáles, pero bueno… las otras. A mi suponer se refería a la Santa Trama del PP, que tiene más número de fieles ciegos por la Fe, que la mismísima religión católica.

Los poderes públicos han cumplido perfectamente la relación de cooperación con la Iglesia Católica, eso no lo duda nadie, tanto que la han hecho de carácter estatal, otra vez, el pequeño 16.3 nos había engañado.

Aquí comienza la penitencia de la música, y la muestra más artística posible de que la iglesia y el Estado dejaron de vivir en la misma casa pero no solo siguieron casados, sino que mantenían numerosos encuentros amorosos; esta realidad se percibe en cada procesión con los oídos, no hace falta mirar, es el himno nacional, ese que en la teoría representa a todos los españoles pero que suena cada vez que entra o sale del templo un santo, y cada vez que Jesucristo resucita y se encuentra con su madre. Él resucita, pero muere la libertad, porque la Iglesia no es España, aunque a muchos les gustaría. Lee el resto de esta entrada »


Se hacen oír desde dentro. Religión y democracia, otra vez

marzo 4, 2017

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Enrique del Teso, La Voz de Asturias, 4 de marzo de 2017

Nadie reconoce su propia voz la primera vez que la oye grabada. Cuando hablamos, además de por el aire, nuestra voz nos llega al oído interno desde dentro, propagada a través de los huesos y ciertos tejidos de la cabeza. Nos llega con resonancias bajas que por el aire se pierden y así la oímos con más cuerpo. Nuestra voz grabada nos parece desangelada y nos decepciona. En este caso lo que nos llega de dentro mejora las cosas. Pero no siempre es así. Cuando una ciudad es destruida, lo que emerge de su interior son las ratas y la basura. Cuando se retira la carne de nuestras manos al morir, se dejan ver más la uñas, como si siguieran creciendo. Mucha gente repudió el dichoso autobús de los fachas de Hazteoír e hicieron votos por que no se considerase delito lo que es carcundia y estupidez, es decir, parte del precio que cuesta la libertad de expresión. Pero muchas de estas reflexiones llegaron con cierta inocencia, cuando creen que grupos tan mohosos y tan de churre son restos de otras épocas en sus últimos castañeteos. En realidad la voz de esos que quieren hacer oír su odio y que de buena gana no nos dejarían hacernos oír a los demás no es murmullo residual que venga de fuera. Es parte de esas resonancias internas que nos llegan desde las entretelas de nuestra sociedad. Y no siempre lo que viene de dentro es grato.

El odio es pudoroso y no quiere ser reconocido como odio. Por eso no se suele expresar denigrando directamente al grupo odiado, sino poniendo en valor y protegiendo a quienes están fuera de él, para que la agresión pase por legítima y desamparada defensa. Steve Bannon no menosprecia a los negros ni Trump odia a los mexicanos. El primero protege a los blancos y el segundo vela por los norteamericanos. Y Hazteoír sólo protege la familia católica. Dicen. Nunca entendí de qué manera la estructura familiar de mi casa, más vista que el tebeo, puede verse alterada porque alguno de mis vecinos tenga con otra persona de su sexo el mismo tipo de apaños que tengo yo con mi mujer. No defienden mi casa. Odian a mis vecinos. El partido que gobierna en España declaró de utilidad pública a esta asociación precisamente por su odio hacia grupos reconocibles de nuestros compatriotas y por la actividad que busca su segregación. A sus manifestaciones acude José María Aznar y algunos de los que gobernaron con él y siguen en libertad sin cargos. Esa misma fibra de odio impregna la actividad más visible de la Iglesia y se extiende a los colegios que el propio Estado les concierta y les paga. La del autocar no es una voz residual de otros tiempos ni que venga de «desiertos remotos» o «lejanas montañas». Puede ser estridente que esta vez llevaran el veneno a la puerta de los colegios, pero lo que oímos esta semana es un componente habitual del tono de nuestra sociedad, de ese que llega desde dentro. Lee el resto de esta entrada »


Los últimos miembros del Opus ejercen de lobby en las estructuras capitales del Estado

febrero 26, 2017

La orden religiosa cuenta con oficinas de información en diferentes ciudades españolas. Su objetivo: tratar de controlar la imagen que se ofrece sobre ellos. Ex integrantes aseguran que la orden fundada por Escrivá de Balaguer intenta impedir que se conozcan sus verdaderos objetivos. Sus miembros gobiernan tribunales y grandes empresas.

Torreciudad, Huesca. Sede principal del Opus Dei

Torreciudad, Huesca. Sede principal del Opus Dei

Danilo Albin, Público, 26 de febrero de 2017

Cierre los ojos. Ahora piense en mujeres y hombres poderosos. Sobre todo hombres. Vuelva a abrirlos. Probablemente, entre los rostros que han desfilado por su cabeza haya al menos uno del Opus Dei. La mayoría no lo dice públicamente. No por vergüenza, sino por orden sagrada.

Casi 90 años después de su fundación, la orden religiosa más influyente de España se resiste a perder sus puestos clave en la estructura política, económica y empresarial de este país. Ya no son tan jóvenes. Quizás sean los últimos. Pero no bajan los brazos. Gracias a una férrea organización interna, siguen funcionando como uno de los lobbies más importantes del Estado.

“Controlan mucho los tribunales y las audiencias. Hay un sistema formado por abogados, notarios, jueces y fiscales que son del Opus o tienen que ver con esta organización y que hacen piña”. Quien así habla es el catedrático de antropología filosófica de la Universidad de Sevilla, Jacinto Choza, quien permaneció durante 34 años dentro del grupo. Salió de allí en 1996.

No se alejó de la religión, pero sí de quienes seguían las enseñanzas de José María Escrivá de Balaguer, el mundialmente conocido sacerdote aragonés que fundó esta corriente eclesiástica en 1928. “Llegó un momento –recuerda Choza- en el que me pareció que lo que estaba viendo no era compatible con la doctrina cristiana”.
Esas mismas “incompatibilidades” han generado varias deserciones en los últimos años. De hecho, a día de hoy existen distintos ex miembros del Opus dispuestos a relatar -aunque sea en un café y sin grabadora delante- sus vivencias.

También es cierto que siguen no son pocos los que prefieren guardar silencio sobre su experiencia. “La mayoría de la gente que sale no se atreve a dar la cara. A Ana Azanza -una profesora de Jaén que realizó varias denuncias sobre este asunto- la han intentado dejar sin trabajo”, recuerda la ex numeraria -término utilizado para referirse a quienes adquieren compromiso de celibato- Carmen Charo.

En efecto, Opus Dei es sinónimo de poder, influencia y, al mismo tiempo, hermetismo. No es muy habitual que un numerario o supernumerario -el colectivo más numeroso, en el que se integran aquellas personas que están casadas- haga pública su condición como tal.

El mejor ejemplo está en las filas del PP, el partido político que más representantes opusinos acoge. Sin embargo, también hay miembros en formaciones ubicadas en la otra banda: es el caso de políticos de la antigua Convergencia Democrática de Catalunya o de Eusko Alkartasuna, ahora integrada en EH Bildu.
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